Y se dio cuenta que no era el feo, ni traía mal augurio, solo necesitaba un pequeño empujón. Y dio ese paso al frente, no sabía si era demasiado tarde. Quizá si !
Los pies se hicieron para andar hacia adelante. Nunca vi un pie girar sobre el tobillo para dar marcha atrás. No es natural. Pues eso mismo, jamás retroceden. No vuelven por el camino andado.
Ocupan el mismo espacio, dejan la misma huella, suelen ir a la par, y ayudan a mantener el equilibrio.
La vida es pie, y a veces duele, y el agua salada “locura”.






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