¿Efímera la vida?
¿Efímero el día?
o
¿Efímero el atardecer?
Pienso que efímero es agosto,
el inicio del final de muchas cosas.
Es el que llega avisando,
así que no es traidor.
Agosto es calma,
respiración,
oxígeno.
Es ese breve instante,
en el que te despiertas soñando,
y aún lo recuerdas, el sueño digo.
Luego ya queda almacenado,
por ahí en algún lugar “blandengue”.
Hasta que un día por arte de magia,
te vuelve a ti.
Agosto es preludio,
y también pre-caos.
Pero supongo que por encima de todo,
será tuyo, porque te los has ganado.
Así que, no lo vendas.
Y cuando pase,
guarda en la cajita de agostos,
cinco semanas más.
Y si tienes ganas,
en septiembre me dices,
si te salieron las cuentas.
Las de los dedos,
a la antigua.
Me gusta volver en ocasiones a este lugar,
ver que atardece, y va cambiando la paleta.
Se encienden las farolas, y edificios.
Y deja de brillar la piedra, para caer en la inmensidad.
Nada es efímero, en modo #teextraño












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